Hace poco en un bareto me impusieron una apuesta, me tildaron de cateto, y yo que no paro quieto accedí de forma honesta, con mi flow y mi respeto pero después de la siesta,
decían que el ChatGPT puede petar ya un poema, y a los poetas que nos den, en tiendas de todo a cien, y quien se pela, se estrena,
y allí me puse en la barra por si las musas llegaban, y a mi lado, en plan macarra, y con los brazos en jarra C-3PO controlaba,
y al final el puto Chat me ganó con sutileza, unos vienen y otros van y la vida sigue igual como decía Julio Iglesias,
pero yo fui a disfrutar, y llegué hasta la final y me bebí tres cervezas.