A Michael J. Fox, el niño eterno (con toda mi admiración)

Te regalaron la cara
para ser un niño eterno,
y una enfermedad rara
que es como una de esas taras
que a veces traen los cuadernos,
y yo me volvería majara
si un día me la explicaras
si al final podemos vernos,

yo no sé cómo es tu vida,
una mierda, me figuro,
con 3 de las fichas comidas,
la otra recién salida
y el camino pinta duro,
mas la gente no te olvida,
tú de eso estate seguro,
aunque esta vida jodida
no te traiga del futuro,

me figuro que en tus sueños
cierras los ojos de noche,
tu guitarra de diseño,
tus deseos de pequeño
... y te montas en tu coche,

con el alma dolorida
y sin un puto reproche.



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