
Dos niños van de la mano
por una calleja desierta,
en el fragor del verano
no queda ni un ser humano,
solo ventanas y puertas,
dos niños van paseando
por una calleja extraña,
yo creo que veraneando,
yo creo que disfrutando,
yo creo que fuera de España,
quizás él ha preguntado,
y tal vez ella le enseña,
puede que haya estudiado
para hacer lo que ha soñado
desde que era pequeña,
y puede que él se haya parado
porque algo le ha asombrado,
porque un niño siempre sueña.

