El descanso de un Lord

En una ciudad gaditana
y apoyado en el bauprés,
enfilando la bocana
con el agua calma y plana
entra en casa un Lord inglés,
con Mari Carmen, su hermana,
y con Yvonne son siempre tres,

enfila la calle Real
y se dirige a su plaza,
no añora aquel Rent a Car,
ya se pudo jubilar
y en La Línea se solaza,
y ya olvidó que al final
no quería la capital
y le sirvieron dos tazas,

hoy sonríe viendo el Peñón
y sentado con su gorro,
con sus nietos , un montón,
y con sus hijas en corro,
y a ratos, de refilón,
recuerda con ilusión
sus ratillos en El Chorro,

y no sabe el navegante
que ha enseñado a disfrutar,
a gozar de cada instante
a los que vienen detrás
con ese estilo elegante
que tiene un Lord de verdad,

coja el gorro de Almirante,
... salga de nuevo a la mar.

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