Creo que tú entraste en mí
como si no hicieras nada,
te fuiste metiendo aquí
desde el día en que yo vi
que eras tú quien me mirabas,
me modulaste a tu modo
como aquellas pajaritas,
que doblas por los recodos
hasta plegarlas del todo
y luego quedan tan bonitas,
trátame como haces siempre,
desde los años ochenta,
ponme encima de tu vientre,
y cuéntame lo que sientes,
y por favor no me mientas,
con esas manos tan tuyas
me diste forma hace tiempo,
espero no me destruyas
ni me lances contra el viento,
porque yo siento contigo
que solo TÚ me conoces,
quédate siempre conmigo,
yo por favor te lo pido,
y nunca, nunca me destroces.