¡Abre el balcón!

Él no sabe lo que vale
porque anda bloqueado,
¡limpia un poco los cristales!,
y verás como a raudales
sale gente de tu lado,

el ping-pong ya se acabó,
en el Norte despuntaste,
ahora vas pa profesor,
que es una cosa que yo
solo puedo ya envidiarte,

recuerda que tu sonrisa
no se la dan a cualquiera,
así que despacio, sin prisa,
salte del banco y pisa
y cruza pa la otra acera,
verás que corre la brisa
y que la gente te espera,

porque tú tienes un don
que te va a salvar la vida,
y es que inicias relación
y toda la puta afición
quiere jugar tu partida,

así que abre el balcón,
sé tu mejor versión,
y que Granada decida.

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