
Hay quien nace con estrella
y hay quien nace estrellado,
recuerdo la tarde aquella
en que yo hallé la botella
que tú me habías arrojado,
entonces no fui consciente
que cambiaría mi vida,
y que ya tenía en frente
a esa amiga paciente
que un día me dijo ¡vente!
y ella estaba convencida
que aquel niño adolescente
estaba hecho a su medida,
... en esto fuiste vidente
y déjame que hoy lo cuente,
¡hay cosas que no se olvidan!

