Eterna

Cuando yo te conocí 
no sabía que eras eterna,
que te reíste de mí
sabiendo que tú hasta el fin
mantendrías tu pedigrí:
tus labios, tus manos, tus piernas,

que conforme pasa el tiempo
eres cada vez más joven,
mientras yo a tu lado siento
que me voy envejeciendo
y esas cosas siempre joden,

que tu belleza resiste
conforme pasan los años,
yo creo que algún trato hiciste,
y nunca me lo dijiste,
y he vivido en un engaño,

y cuando yo un día sea viejo
tú seguirás como hoy día,
y la verdad no me quejo,
pues yo he vivido perplejo
sabiendo que tú me elegías,

y hasta que yo sea pellejo,
daré gracias cada día.





Deja un comentario