
Un día aguantó mi chapa
cuando leí versos en su clase,
casi vuela cuando saca
y también cuando remata,
yo no sé cómo lo hace,
era amigo de mi hijo,
espero lo siga siendo,
y yo que en la gente me fijo,
de vez en cuando elijo
a quien quiero ir escribiendo,
y este chaval canijo,
con el flequillo cayendo,
a mi Instagram dio cobijo,
y lo estoy agradeciendo.

