Siempre miraste el mundo cual si hubiera que arreglarlo, con ese mirar profundo buscabas algo rotundo para poder mejorarlo,
mientras llega tu pareja, eres la eterna amiga, que deshace la madeja cuando un amigo se queja, (la reina de las hormigas, que si del nido se aleja sería como si fumigan),
todo el mundo te quiere, eres ese pegamento que por las juntas se adhiere, que odia como Moliere lo que huele a fingimiento,
y hoy ya te caen veintiuno, en tu Alfama lisboeta, borra del mundo el humo, hazlo un lugar oportuno y no pares nunca quieta,
y si me traes yerno alguno, que no sea un majareta.