A David González, bendito poeta maldito.

       No me gusta el poema en prosa,
yo siempre fui más de rima,
y los versos que reposan
sobre una percha gibosa
como ya escribió Sabina,

pero un día leí a un poeta
que escribía que alucinas,
una vida en versión beta,
un porro y una lanceta
pa mirarse la insulina,
una melena inquieta
y un cáncer que le fulmina,

un Bukowski de Gijón
que te entra por las venas,
y saliendo de un furgón
una noble vocación
y tres años de condena,
pa enseñar a la afición
cómo se escribe un poema,

a ratos escribe duro,
pero es el puto amo,
nadie, te lo aseguro,
hace un poema más puro
que su poema "Las manos",

y nadie saca de un muro
a aquellos que un día oscuro
de las Torres se tiraron.










Deja un comentario