No me gusta el poema en prosa, yo siempre fui más de rima, y los versos que reposan sobre una percha gibosa como ya escribió Sabina,
pero un día leí a un poeta que escribía que alucinas, una vida en versión beta, un porro y una lanceta pa mirarse la insulina, una melena inquieta y un cáncer que le fulmina,
un Bukowski de Gijón que te entra por las venas, y saliendo de un furgón una noble vocación y tres años de condena, pa enseñar a la afición cómo se escribe un poema,
a ratos escribe duro, pero es el puto amo, nadie, te lo aseguro, hace un poema más puro que su poema "Las manos",
y nadie saca de un muro a aquellos que un día oscuro de las Torres se tiraron.