Robbie es un profesor metido a recepcionista, siempre niega la mayor, quiere entenderlo mejor, no suele ser conformista,
salió de tierras de olivos y se fue a la capital, y allí en Madrid fue testigo de poder seguir hoy vivo después de cerrar el bar,
primero como cliente en noches de trasnochar, después aguantando gente como un camarero paciente hasta la hora de cerrar,
tiene en casa a María y a un chaval llamado Andrés, y dos mil guardias daría por volver a aquellos días en que Marta le decía ¡papá, me enseñas muy bien!,
pero la vida se pira, y el tiempo no da un receso, y de nuevo todo gira, tu hija de nuevo te mira y todo queda en un suceso,
y un día Hitler se retira, Churchill sabía mucho de eso.