A Gonzalo Solana, el Decano tranquilo

... y Gonzalo es el decano,
el de la voz más pausada,
madrileño campechano,
tiene los ojos cansados
pero alegre la mirada,

creo que bajó primero
a alguna isla canaria,
pero allí no lo entendieron
y entonces lo devolvieron
con la diferencia horaria,

creo que tiene dos hijos
y una mujer que le quiere,
tres duros a plazo fijo,
y la pensión que predijo
cuando acabe los deberes,

y con su voz y su planta,
sus modales y su empaque,
Gonzalo se echa la manta
mientras Sabina me canta
y la noche me entra en jaque,

de las noches anda exento
y no por tomar pastillas,
sino porque ese talento
no está hecho pa perderlo
a la luz de una bombilla,

y así de mientras yo aprendo
y él descansa de la silla.






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