A Laura González

Solía hacerme el relevo
cuando ya vencía el sueño,
traía mojados los pelos,
un bolígrafo en los dedos
y algún bolsito pequeño,

me mandaba que me fuera
como una hermana mayor,
y apuntaba en su libreta
lo que al toque de corneta
le contaba un servidor,

y en los momentos jodidos,
se acercaba a preguntarme,
y yo, que soy agradecido,
este poema zurcido
es lo que tengo pa darle.



Deja un comentario