Poemas y Retratos

Mi pueblo

Mi pueblo tiene cien calles
o quizás tenga doscientas,
tampoco llego al detalle,
no vaya a ser que yo falle
y en realidad eso no cuenta,

una plaza medieval,
un paseo mitad de albero,
y una disputa formal:
si marbellí por azar
o auténtico marbellero,
(ya ves tú qué más dará
si vives aquí de verdad
y nada más empezar
ya ganabas uno a cero),

una sierra anti-borrascas
una torre en una playa,
carreteras que se atascan,
una caña en cada tasca,
cubito, pala y toalla,

la gente que se saluda...
quillo, ¿ cómo va todo ?,
los de ¡ la cosa está cruda !,
los que a ellos se la suda,
los que callan por los codos,

y dicen que aquí, sin duda,
la vida buscó acomodo.







Me gusta la gente sencilla

Me gusta la gente sencilla,
la que no alardea de nada,
esa que te hace cosquillas,
esa que nunca te chilla,
y en medio de las costillas
te deja una muesca dada,

los que no van de sobraos,
las que visten de torero,
esos que estar a su lao
es como un día soleao
cuando pintaba aguacero,

los que te abren una puerta,
sin pompa y sin boato,
los que en esta vida incierta
no te vienen con ofertas
ni te exigen un contrato,

los que no te llaman nunca
porque siempre están presentes,
y si la vida se trunca,
entonces la vida nos junta,
... a mí me gusta esa gente.


A don Luis González, IN MEMORIAM (o el último Caballero)

Nunca lo conocí,
no me hace falta,
el arte y el pedigrí
siempre resaltan,

solo sé de Luis un dato,
y me gusta esa persona:
dicen que en un arrebato
después de haberse ido un rato
volvió y salió de un coma,

"he mirado el monedero
y me quedaban dos monedas,
así que le dije al barquero
que me trajera de nuevo,
que un recado aún me queda,

cuando he dejado la barca,
enseguida lo entendí,
si hoy he esquivado la parca,
si hoy sigo vivo es por ti",

hoy cogió su Rocinante
y marchó sin escudero,
aquel caballero andante
de aquellos tiempos de antes,
... el último Caballero.