Te extrañamos, María Luisa,
nadie ocupa tu lugar,
el fuego se hace ceniza
y siempre, siempre, sin prisa,
el río llega hasta el mar,
la vida que se armoniza
y no la podemos cambiar,
fuiste aire de repente,
fuiste maestra en la escuela,
fuiste ese trato decente
que siempre para la gente
quiso la buena de Adela,
despachando mil recetas,
fuiste dejando tus trazos,
nunca parabas quieta,
nunca hubo una rabieta,
tan solo eternos abrazos,
de tanto comer pasteles,
se hizo dulce tu mirada,
dicen que en los vergeles
de ese jardín que ahora tienes
duermen de noche las hadas,
que nunca pierdas tu gracia,
que seas feliz con tus perras,
los de arriba se congracian
con quien con tanta eficacia
se abraza como la yedra,
y ya sabes que en tu farmacia
la puerta nunca se cierra.
No sé qué tiene esa tierra,
no me lo estoy preguntando,
de la Bahía a la Sierra
hay algo que allí se encierra
y han terminado bordando,
en esta vida tan perra
saben usar bien el mando,
la luz que tiene allí el sol,
el aje que tienen sus gentes,
el vino con velo de flor,
el sentido del humor,
el levante y el poniente,
Cádiz no quiere estudiar,
pero siempre saca nota,
los restos de Trafalgar,
donde se perdió la flota,
tienen al Chef del mar,
tiene el mejor carnaval,
y la vida es chirigota,
3000 años con viento,
¡solo se vive una vez!,
Tarifa, Chiclana, El Puerto,
y con un cartel de Abierto
Cádiz, Sanlúcar, Jerez,
la playa de la Atunara,
donde mi madre fue niña,
la comparsa Los Majaras,
Conil, Barbate, Zahara,
El Falla, el Barrio la Viña,
el único sitio del mundo
donde un Rey vacilón,
de pronto cambia de rumbo,
dice:¡esperad un segundo!,
y empieza a tocar un cajón,
y donde hay mil alumnos
del poeta más agudo:
don Juan Carlos Aragón,
el mundo en coma profundo
... y la vida en un rincón.
Para que lleve mi nombre,
para que yo hoy pueda ser,
por lo que sé y hasta dónde,
hizo falta otro hombre,
e hizo falta otra mujer,
y antes que mis ascendientes,
tuvieran a bien traerme,
madres poniendo vientres,
padres dejando simiente,
niños naciendo inermes,
miles de años de vida,
gente que nace y que muere,
generaciones perdidas
yendo por esta partida,
sin que la vida se altere,
después de mi, vendrán más,
empezando por mis hijos,
ojalá llegue al final
este planeta brutal
y pueda darles cobijo,
así que hoy agradezco
esta vida a quien me trajo,
y aunque a veces no parezco,
por esta vida enloquezco,
aquí se está del carajo.