Poemas y Retratos

A Juan Serrano – Shavea, el Charlie Watts de Marbella.

En las manos dos baquetas,
cara de más güena gente,
Juan tiene esa silueta
del que encontró la receta
pa ir por la vida de frente,
esa vida que es maqueta
y que cambia de repente,

...siempre lo vi riendo,
de hecho ríe antes que habla,
otros vamos aprendiendo
a ir riendo con el tiempo;
pero él nació con tablas,

tiene una voz cachonda,
no es de esos que declama,
pa un programa en las ondas
ante el micro no lo pongas,
pues te dura una semana,

y hoy he hecho este poema
no sea que alguien lo lea,
y en un pueblo con arena
hay un niño con melena
que ríe, canta y bromea,
que lleva el ritmo en las venas,
don Juan Serrano, Shavea.






Entre el aula y la botica (a Juan Lozano y Ana Román)

... ella vive en la botica
donde el Parque Miraflores,
mientras él Quevedo explica
a algunos chicos y chicas,
a algunos marditos roedores,
en la edad en que te salpica
la ilusión a borbotones,
(el futuro es una plica
en manos de profesores),

ella viste bata blanca
en un mostrador a la diestra,
él recuerda Salamanca:
y "Quod natura non dat,
Salmántica non praestat",

nunca los traté en exceso
más yo, desde mi cornisa,
creo que son dos de esos
que aman la vida ex profeso
y nacen con una sonrisa,

y una de cuatro quesos
en un garito de pizzas.




La mujer del César, o la frase más tonta

(La pobre mujer del César
debe ser y parecerlo...)

Si ella es o no buena,
eso serán sus asuntos,
si plancha, barre y friega,
o si nunca se doblega,
eligió su vida, y punto,
y la vida que ella lleva,
eso no le importa al mundo,

lo que haga con su vida
solo le importa al Olimpo,
que hay gente muy aburrida
lamiéndose las heridas
de tanto ver Telecinco,

y el otro día, a quien aludo,
la encontré tras un periodo,
y me dijo VíctorHugo
cuelga uno de los tuyos
y diles que paso de todo,
hoy hace un día cojonudo,
la llave está en el felpudo,
vamos a empinar el codo.