
No quiero llorar a nadie ni quiero que nadie me llore, no lo tomes por desaire, no quiero comprarte flores, quiero vivir con donaire, tener los ratos mejores, y que en el último baile la vida nos condecore.

No quiero llorar a nadie ni quiero que nadie me llore, no lo tomes por desaire, no quiero comprarte flores, quiero vivir con donaire, tener los ratos mejores, y que en el último baile la vida nos condecore.

El día que él ya no esté, no sabrá qué vino abrir, ... y mirará la pared sin saber ya lo que hacer, ni qué botella elegir, y no sabrá qué botella pega con cada plato, e irá recordando las huellas de aquella larga epopeya, que fueron forjando a ratos, cuando él salía al porche con el pelo lleno canas y procedía al descorche escuchando C. Tangana, y justo al caer la noche como Chicote a Pedroche le decía: ¡pa´ mi Susana!

Se trata de no morir pronto, de no llegar el primero, que no te tomen por tonto y que te digan te quiero, se trata de echar un rato, de pasear por la orilla, de quitarte los zapatos y de avanzar la casilla, se trata también de brindar, de ver que el tiempo no vuelve, y de si vas a llamar digan ¡hola! y no te cuelguen, se trata de disfrutar, de respirar sin demora, se trata de no pensar, de vivir aquí y ahora, se trata de dar abrazos y si puedes, algún beso, se trata de no ser coñazo y no te tilden de sieso, se trata de usar las cartas sabiendo que esto se acaba, y que te echen en falta y te digan ¿dónde estabas? se trata de hacer en la vida todo aquello que te mole, y al pasar por la Salida digan ¡ole, ole y ole!