Poemas y Retratos

A la nobleza de un perro

No hay nada en la vida más noble
que la mirada de un perro,
siempre te pagan el doble,
son una carta en un sobre
que aún en los tiempo más pobres
te hacen de testaferro,

nunca podrás igualarlos,
da igual cuantas veces lo intentes,
solo toca acariciarlos,
darle tu tiempo y cuidarlos
y que a tu lado se sienten,

y cuando te llegue tu hora,
que espero sea dentro de mucho,
tengas una mecedora,
un reloj que dé las horas
y a tu lado quede un chucho.


A Mario Nieto, que sigue vivo.

Siempre vive en el alambre,
nunca piensa en el mañana;
pero nunca pasa hambre
y disfruta en el enjambre
como una boda gitana,

él es el duro más tierno,
es el canalla más culto,
lo largaron del infierno,
pues no quiso ser subalterno
y montó dos mis tumultos,
le daban calor los cuernos
y lo echaron insepulto.

... así que aún sigue vivo,
y le han repartido más cartas,
hoy tengo un rato y le escribo,
lo cuento entre mis amigos,
esos que están si hace falta.


El Niño

Un niño me dijo un día:
¡Voy a seguirte un rato!
Si no tienes compañía...
¿Te parece?, ¿hacemos trato?

Y desde entonces lo tengo
pegadito a mi costado,
él nunca me pide nada,
yo nunca nada le he dado

Es bueno que alguien te siga
por si pierdo mis despojos,
de vez en cuando me mira,
me hace un guiño de reojo

Me gusta tener al canijo,
es para mí una victoria,
recordar cuando me dijo
que le gustan mis historias