Poemas y Retratos

A Diego Lobo Racero, IN MEMORIAM (o la acústica del cielo)

Creo que viviste la vida
como aquél suelo de mármol,
en que a falta de partidas
imaginabas la salida,
el bunker, el agua, el árbol,
y a falta de hierba tupida,
... siguen allí adheridas
las muescas de golpearlo,

y allí al lado de ese suelo
tus libros y tus vinilos,
tus sueños y tus desvelos,
aquellos discos de chelo
que tú cogías por el filo,
tu eterno cariño de abuelo,
tus lecturas y sigilos,
¿qué hacemos con los chicuelos
que no se creen que te has ido?
¿qué prisa tenía el cielo
de alguien tan instruido?

y dicen que donde las nubes
han programado conciertos,
y los ángeles en Uber
como en el Starlite suben
y se quedan boquiabiertos,
porque el sonido que fluye
todo el cielo lo atribuye
a un ingeniero experto.







Luce con clase un sombrero ( a don Pancho Varona )

Luce con clase un sombrero,
da gracias al escenario,
cuando cualquier sabinero
le debe mil ratos sinceros
a este su eterno gregario,

... yo quisiera ser la púa 
que va desgarrando sus notas,
el suelo sobre el que actúa,
las notas que se adecúan
al Rock and Roll de los Idiotas,
y el verso que se tatúa
el que escribe chirigotas,

luce con clase un sombrero,
da gracias al escenario,
y yo solo sueño y quiero
que en este descanso postrero
Sabina suelte el rosario,
que llame a este caballero
y le proponga un bolero

se junten mozo y torero,
y se acabe este quinario.


Metallic dinner (o St. Andrews again)

Juntarse otra vez los colegas,
volver después de diez años,
donde una raza longeva
jugaban a un juego extraño
con unos palos de pega,
una bola en la talega
y unos hoyos de prueba
mientras cuidaban rebaños,

buscar una pinta tranquila
andando por Edimburgo,
cargar de nuevo las pilas
vaciando las mochilas
de todo lo que es absurdo,

un breakfast por la mañana,
no hay plan para la jornada,
no tener ni una tangana,
y viajar con gente sana
es una puta pasada,

volver a la cuna del golf,
coger los trenes a tiempo,
que te haga un día de sol
y en Calton Hill, como Dios,
que en la cara te de el viento,

no discutir ni enfadarte,
por eso con ellos vine,
y sin parar de mearte
poder decir alto y con arte:
¡yo pagué en metallic dinner!