Poemas y Retratos

A Víctor Sola, el centro del rosco de Loja

Viste camisa blanca,
siempre lo ves con lentes,
tiene sonrisa franca
y anda a trancas y barrancas
por endulzar a la gente,

dicen que con su hermano
regenta un Café de esquina,
cuando puede da de mano
y se va a tocar el piano
(con órgano nada rima),

es embajador de Loja,
donde presume de rosco,
hoy cambia en sus años de hoja
y tras un tira y afloja
habrá cerrado el quiosco,

habrá soplado las velas
tocando una partitura,
y un rosquito de canela
mientras toca la Obertura.




Termino la partida y me pongo

La vida está echa un asco,
vivo en continua espera,
cuando no estoy en un atasco,
la tela de araña rasco
porque ya es que ni me queda,

Superman me ha bloqueado,
dice que estoy hecho un flojo,
que se siente defraudado,
que no puedo estar sentado
vestido de azul y rojo,

he barajado opciones
y solo tengo dos salidas:
o le echo dos cojones
y persigo a los ladrones
... o termino la partida.






A Paula, la compañera ÓPTIMA

Siempre abre puntual
y cierra del mismo modo,
en horario comercial
lo que tú quieras, chaval,
pero después no me jodo,

siempre tiene una sonrisa
y anda de buen talante,
creo que va siempre con prisa
como el conejo de Alicia
que siempre llegaba tarde,

y ya en el segundo tiempo
creo que Ana le agradece
ese carácter contento
y disfrutar el momento
sin andarse con sandeces,

yo creo que nada me invento
o eso a mí me lo parece.