Poemas y Retratos

A Dolores Vega, la Nonna

Dolores es una mujer 
de esas que ya no quedan,
lleva viuda sin querer
casi treinta primaveras,
y se quedó en el cuartel
defendiendo la bandera.

Dicen que no descansa,
siempre está haciendo algo,
no parar le da esperanza,
de casta le viene al galgo,
cocinando tiene chanza,
y te hace unas pitanzas
dignas de casa de hidalgo.

A veces se la regaña
cuando dice que esta en casa,
y a solas se las apaña
y cruza el rellano con guasa,
y a su vecina acompaña
si la pandemia no pasa.

Es bueno que queden nonnas,
es bueno que haya Dolores,
mujeres que no se acojonan
si los problemas asoman
y que inculcan sus valores.


Lo que mi hija nos dijo

Lo que mi hija nos dijo
no tiene ningún desperdicio,
no tiene pre ni sufijo,
sencillo como un botijo,
y es un dogma vitalicio,

Un día se nos acercó
y dijo que comulgaba,
con lo que mi mujer y yo
desde que el sol es sol
hicimos siempre con ganas,

Me dijo: ¡papá, simplemente
quiero mirar a los ojos
y veros siempre despiertos!

y ser feliz con mi gente...,
de pisos no tengo antojo,
solo quiero un techo cierto,

ahorrar algo decente,
y el resto, hasta los despojos,
como os vi hacer a vosotros,
en viajes y en conciertos.




A un mantel

Cuadros que se encuentran alternados
en perfecta conjunción de ocre y blanco,
recuerdo de las veces que he brindado,
de la música que hemos escuchado,
ratitos de la vida en cuatro flancos.

Pedazo de tela almidonada,
donde hemos apoyado tantos vinos,
la vida que se marcha en casi nada,
y risas al final de una jornada
de amigos a los que elegí con tino.

Parece solo un trozo de algodón,
pero si un día consigues escurrirlo,
verás la vida en un fotomatón,
yo tengo en la esquinita mi jirón,
llámame si quieres compartirlo.