Dolores es una mujer de esas que ya no quedan, lleva viuda sin querer casi treinta primaveras, y se quedó en el cuartel defendiendo la bandera. Dicen que no descansa, siempre está haciendo algo, no parar le da esperanza, de casta le viene al galgo, cocinando tiene chanza, y te hace unas pitanzas dignas de casa de hidalgo. A veces se la regaña cuando dice que esta en casa, y a solas se las apaña y cruza el rellano con guasa, y a su vecina acompaña si la pandemia no pasa. Es bueno que queden nonnas, es bueno que haya Dolores, mujeres que no se acojonan si los problemas asoman y que inculcan sus valores.
Poemas y Retratos
Lo que mi hija nos dijo
Lo que mi hija nos dijo no tiene ningún desperdicio, no tiene pre ni sufijo, sencillo como un botijo, y es un dogma vitalicio, Un día se nos acercó y dijo que comulgaba, con lo que mi mujer y yo desde que el sol es sol hicimos siempre con ganas, Me dijo: ¡papá, simplemente quiero mirar a los ojos y veros siempre despiertos! y ser feliz con mi gente..., de pisos no tengo antojo, solo quiero un techo cierto, ahorrar algo decente, y el resto, hasta los despojos, como os vi hacer a vosotros, en viajes y en conciertos.
A un mantel

Cuadros que se encuentran alternados en perfecta conjunción de ocre y blanco, recuerdo de las veces que he brindado, de la música que hemos escuchado, ratitos de la vida en cuatro flancos. Pedazo de tela almidonada, donde hemos apoyado tantos vinos, la vida que se marcha en casi nada, y risas al final de una jornada de amigos a los que elegí con tino. Parece solo un trozo de algodón, pero si un día consigues escurrirlo, verás la vida en un fotomatón, yo tengo en la esquinita mi jirón, llámame si quieres compartirlo.

