Poemas y Retratos

Madurez

Hay una edad en la vida
en que ya te suda todo,
que avanzas por la partida
con la espalda dolorida
y más peso en la mochila
que el bueno de Quasimodo.

Una edad a la que miras
todo con perspectiva,
y si quieres, pues te piras,
si no lo quieres, lo tiras,
... y ya no tragas saliva.

... una etapa singular,
a partir de los cincuenta,
en que empiezas a pasar
de la gente que aparenta,
en que el tiempo va pa´atrás
y notas que ya descuenta,
en que quieres disfrutar
siempre con gente contenta,
en que un poquito de sal
y un poquito de pimienta,

y ya sabes que al final,
lo que te vas a llevar
es lo que no está en la cuenta.



Lo que se dice amigos

Hace tiempo que camino
y veo gente junto a mí,
hay veces que veo molinos,
otras yo mismo me animo;
pero siempre hay gente ahí.

Pero hace ya algún tiempo
me dio por pararme un rato,
tenía una piedra bien dentro
y en lugar de andar sufriendo
paré a quitarme el zapato.

Y hasta entonces no advertí,
que la gente prosiguió,
solo andaban junto a mí
porque iban donde yo.

Y al girarme y dar la vuelta
vi unas personas conmigo,
con una sonrisa abierta
y con una amistad cierta,
que siguen si yo prosigo.

No suman siquiera diez;
pero siempre me acompañan,
y comprendí con fluidez
que es una absurda idiotez,
y quien lo crea se engaña,
que cerca de la vejez
no hay quienes se la apañan
para irse con rapidez
si se ha acabado el champaña.









A Pablo Arteaga Pardo IN MEMORIAM (30 aniversario)

Aún no sabemos por qué
hace treinta se marchó,
cuando estaba en la puré,
cuando como puedes ver
Pablo estaba en lo mejor.

Un día cogió su moto
y al poco tiempo llamaron,
y nos dejó medio rotos,
pues lo disfrutamos poco,
era un poco nuestro faro.

Tenía veintiuno + uno
aquél día que nos dejó;
deberíamos hacer alguno
penitencia y hasta ayuno,
y disfrutar por los dos.

Y ahora ya con cincuenta
a su modo él sigue aquí,
y después de la tormenta
su foto aún nos alienta
porque Pablo era así.

Y en este mundo jodido
que a veces es una mierda,
yo con Pablo he aprendido
que por mucho que la cuerda
parezca que se ha partido,
pierde el que el tiempo pierda,
y que siempre a un gran amigo
los amigos lo recuerdan,

y por si no lo has conocido,
Pablo es el de la izquierda.