Poemas y Retratos

A Teo Couzens (el nuevo Leonardo)

Lo mismo te mete un gol
por medio de la cruceta,
que te borda en un perol
un buen guiso con frijol
o un pescado en caldereta.

Teo se levanta con tiempo
y coge su delantal,
deja su pelo al viento,
y fríe unos huevos lento
en su desayuno especial.

Luego va a su habitación, 
se lava los dientes y peina,
y estudia la situación:
mejor sacrifica al peón
para conservar la reina.

Teo es un niño que aprende
y que ensaya sin dudarlo,
Teo es un niño con duende
que hace bien lo que emprende,
lo habrá aprendido de Carlos.

A Remedios Sánchez Herrera (la eterna alumna)

En tierras de Sierra Yeguas,
allí por donde Antequera,
hay quien escribe sin tregua,
que versos y rimas enhebra,
... secreta poetisa de veras.

Mujer de aquellos tiempos
en que de nada sobraba,
y que de enero hasta adviento
los días pasaban lentos
y donde todos trabajaban.

Que ya con más de setenta
se unió a la Escuela de Adultos,
y allí aplicada y contenta 
fue una alumna de culto
que tenía para las cuentas
un don natural y oculto,
y hasta la profe comenta
que a su lado ella es un bulto.

Y cuentan que un buen día,
siendo ella veterana,
la musa de la poesía,
cuando a su instinto seguía
la vio desde una ventana.
 
Y hoy escribe rimas y versos
sentada en su mesa camilla,
con su cutis siempre terso,
y así, en este Universo,
... ella deja su semilla,

Y Manuel desde allí arriba
dice a un ángel bromeando:
siempre fue curiosa y viva,
¡anda, saca dos Cohibas,
ya está la oficina marchando!

Al Costa del Voley (o el placer de enseñar)

Cuando empiezan en el club,
son jóvenes e inexpertos
con la magia aún en los dedos,

Moldeamos su actitud,
y lo que siempre fue cierto
termina saliendo, sin miedo,

Y esa es nuestra virtud,
que se acuerden del maestro,
y observar con gratitud,
ya sean líbero u opuesto,
un colocador dispuesto
o un central en la altitud,

... que al final la juventud
fue grabando nuestros gestos.