Poemas y Retratos

El consejo (de Víctor Morillas Sánchez)

Un día me encontré un sabio
sin pluma ni pergamino,
sin brújula ni astrolabio,
andaba en los extrarradios
al terminar yo el Camino.

Y él me enseñó el secreto
que ha ido pasando de mano,
breve, sencillo y escueto,
fácil, sin vericuetos,
la base del ser humano,
y que yo ahora te espeto
pa´que no vivas en vano:

La persona que al fin gana,
no es siempre la más apta,
ni la que ve una ventana,
ni la que antes lo capta,

¡prospera en la raza humana
aquél que mejor se adapta!





















y sin desmanes ni agravios

Die kleine Dichterin

A veces se cuelga de un árbol,
y se mece con el viento,
otras veces en un mármol,
nunca deja de asombrarnos 
si escribe sus pensamientos.

Esta pequeña poetisa
ya conversa con las musas,
con su pluma y su sonrisa
dicen que las eclipsa,
y la atienden sin excusa.

Qué bonito que tan niña
ya escriba poemas y versos,
luego sus hojas apiña,
un ojo a sus musas les guiña
y pinta un cómic del reverso.

der Betis

Tengo un amigo jovial
con un ufano semblante;
es del clan de los Leal,
un linaje medieval
de gente de buen talante,
que de la Gran Plaza va
a la Senda de los Elefantes.

Nunca lo he visto enfadado
ni aunque le rompan la ropa,
con la iglesia hemos topado,
yo no sé lo que le han dado
para ir siempre viento en popa.

Lo cogí con tres cervezas
y le hice esta pregunta:
¿de qué coño es tu corteza?
¿porqué la jodida tristeza
hacia ti nunca te apunta?

Y me hizo esta reflexión:
hay gente con depresión
porque si no ven confeti
la vida les es una mierda.

Yo aprendí de mi afición
... y dentro del corazón
yo siempre llevo a mi Betis,
¡viva er Betis manque pierda!