... él llegaba a su despacho cada día, dispuesto siempre a dar un buen servicio; pero ahora solo encuentra la apatía, malas caras, los reportes, la agonía, problemas que encontraron un resquicio. Antaño no pasaban estas cosas, en el banco se curraba y disfrutaba, tampoco aquello era color de rosas, pero sí pasaba una cosa curiosa: los problemas en la ofi se quedaban. Y ahora llevas siempre mil mochilas subiendo por la calle Huerta Chica, y llegas al Mercado y lo enfilas, en tu casa tu mujer no esta tranquila, por mucho que le cuentas y le explicas. Y tú sientes que todo lo que sabes se pierde por la falta de paciencia, de aquellos que sitúan sucursales sin oír a quien conoce los locales y tratan de ayudar con su experiencia. Y al final todo esto tiene pinta que es mejor callarse y dejarse ir, tirar de mano izquierda y de finta, lo tuyo es ya una raza extinta que dejaron engordar para morir.
Poemas y Retratos
A Iván Sot Jr. y Sr. ( ganando la batalla )

Iván es un crack de la vida, que ya en la misma salida trajo un chasis numerado, va en su silla a todos lados, y es un conductor suicida con la dirección asistida que su padre le ha montado. Es un hacha en la consola, un genio en los videojuegos, son dos cosas que le molan, nació con esa aureola que solo tienen los buenos, y dicen que surca las olas cuando el viento en puerto rola y Aurelio se pone el neopreno. Tiene un padre duro y tierno que será su amigo eterno y va a todos lados consigo, y en quince días alternos lo acompaña hasta el Materno donde Iván ya es un amigo, ... y un aparato moderno que le ayuda mientras duermo: Iván es todo un portento de talentos, sumo y sigo... y en un corazón isotermo un buen alma por castigo.
A Manuel Campuzano Rodríguez ( despidiendo al Almirante )
Corría, creo, el mes de enero del año setenta y siete, y un futuro marinero… empezó entonces primero trabajando de grumete, Entraste siendo un niño y te subiste a la vela, y te ganaste el cariño, los abrazos y los guiños de aquella buena de Adela, Hoy eres un ducho almirante que por fin ya se licencia, tienes un trato elegante y siempre fuiste el garante, con tu bendita paciencia, de enseñar al principiante, con tanto cuidado y arte que es imposible olvidarte, pues sería una insolencia, Tienes un don extraño que hoy día ya no se estila: reprender sin hacer daño, y elogiar sin un engaño con un aje que te rilas, Y ahora es Mateo el que toca, mientras yo me voy al lavabo, … y con el alma bien rota me echo colirios y gotas a ver si el cliente no nota que hoy el día es más aciago, Porque nuestra chirigota amaneció hoy medio rota y ya te extraño, Guayabo.

