Cuentan que los aparatos saben ya su último día, y que en puro anonimato un chino trabaja to'l rato pa' que al fin den avería. Pues lo mismo siento yo jugando el segundo tiempo, viendo ya como al reloj le queda más fuera que dentro. Me gusta la gente que aporta y los que ríen a menudo. Los tontos no, no me importan, detesto la ley del embudo, y en esta vida tan corta lo cierto es que me conforta prescindir de los boludos: Esos que nada me aportan y rallan mi disco duro. Encima son necios y sandos, pues vienen buscando pelea, ... y aunque entran acosando se esconden y te bloquean, y aunque se van ocultando ... de lejos se ve su ralea.
Poemas y Retratos
A Noelia García Sánchez
Detrás de todo gran hombre que anda siempre con bulla hay siempre una gran señora. Y cuando el sol ya se esconde, allí en una esquina de Puya, (y aunque yo vaya a deshoras), en la mesa está mi nombre, y como monje con casulla me dan de comer sin demora. Obviando a León Benavente y su extraña psicodelia, ella crea muy buen ambiente: Como un diletante paciente aficionao a la filatelia... Y pudiendo estar renuente a aguantar a esta Babelia: Anfitriona harto decente, cansada de tanto diente es nuestra amiga Noelia.
El Puerto (un consejo que un día le di a Sofía)
A veces somos un puerto del que salen y entran barcos. A veces todo es perfecto, y sólo te falta un buen marco. Y con el paso del tiempo algunos barcos se van. Pues si voluble es el viento, las personas somos más. Pero lo más importante, lo que es seguro y cierto, es que nuevos navegantes reemplazarán a los viejos, pues todo buen tripulante valora siempre un buen puerto. Tú sólo mira adelante y hazle caso a un experto.

