Poemas y Retratos

El túnel de lavado (a los resilientes)

La vida es como un túnel de lavado,
hay un antes y un después de echar la ficha,
te crees que tienes todo controlado,
que mañana será igual que pasado
hasta que sufres algún día una desdicha.

Te agitan y te echan el jabón,
empiezan a girarte los felpudos,
un cáncer, un ataque al corazón,
un despido, una separación,
o algo con los niños, que es peor,
y te sientes impotente y aún desnudo.


Y después de aquél secado
en que al final
alumbra el sol después de la tormenta,

La vida te ha enseñado
que da igual
y que no es más feliz quien aparenta,

Que hay que dejar de lado
lo banal
(las cosas que de amor están exentas)

Estuve en el Fin del Mundo (A Finisterre)

Estuve en el Fin del Mundo,
donde se acaba la Tierra,
donde hay un abismo profundo
y el agua se pliega y se cierra.

Había unas botas quemadas,
una cruz y un faro antiguo,
la tarde te pasa en nada,
no te abarca la mirada,
allí tu tiempo es exiguo.


Estuve en el Fin del Mundo,
que es un sitio medio zen,
y había al fondo una placa,

Con un aforismo rotundo:
¡La cosa pinta muy bien;
pero si puedes, te escapas!







No más guerras

Uno recala en el mundo
con solo un reloj de arena,
y antes que te dé un chungo
intentas que sea fecundo
el tiempo de la faena.

Aprovechar los ratillos,
rodearte de cariño,
dejar abierto el pestillo,
disfrutar como chiquillo,
no dejar de ser un niño.

Hay gente con mala suerte
que abandona la partida
porque lo llama la muerte,
que de pronto hizo un ERTE
sin que nadie se lo pida.

Y si no era ya jodido,
postergar cuando te entierran,
siempre ha habido mal nacidos,
(da igual el país o el partido)
que provocan una guerra,

... y en joder lo conseguido
se empecinan y se emperran.