Poemas y Retratos

Al Patriarca de los Manzano, IN MEMORIAM.

He pasado los noventa,
he sido Señor del Castillo,
he querido a mi parienta,
mujer currante y atenta
que me ha dado mis chiquillos.

Quizás fui un poco recio
pero eran otros tiempos,
siempre estuve en el trapecio,
me fui por trabajo lejos,
... otro día te lo cuento.

He trabajado en la mina
cuando aún había tres torres,
aquellas torres marinas
que traían de la colina
el carbón que ya no corre.

Y ahora voy a descansar,
voy a mesarme las sienes,
... si me vas a recordar,
te daré mis parabienes,

... y si quisieras brindar
porque he podido gozar,
ya sabes que aquí me tienes.

Sin libro de instrucciones

No había libro de instrucciones 
en el Pack de Bienvenida,
no te dicen los botones
por si hay complicaciones
en esto que llaman la vida.

Así que prueba y error,
hasta encontrar la manera
de ser un poco mejor,
de no cometer error,
y de seguir vivo ahí fuera.

Reír, vivir y llorar,
no dejar nada pa´ luego,
dar, recibir y soñar,
querer, disfrutar, perdonar,
mover las ascuas del fuego.

Que un día de ti se acuerden,
que quieran estar a tu lado,
lo que no dices, se pierde,
el que ladra, nunca muerde,
lo sé porque me han ladrado.

Y en estos tiempos modernos
en que todo está inventado,
llevo siempre en mi cuaderno
como un disco duro externo
lo que el tiempo me ha enseñado:
que malo es ir al infierno
pero peor es no haber dado,
y que uno siempre es eterno
mientras uno es recordado.











El postrero día (a Reyes García Dorado)

Hoy llegó el postrero día
en que se siente en su mesa;
no es pena, no es alegría,
es un sentirse vacía ...
lo que esta mañana le pesa.

Tecleará la última letra,
cerrará el ordenador,
despejará hacia la izquierda
lo que no valió una mierda,
y antes que todo se pierda,
... preservará lo mejor.

Despide a amigos y amigas
y por fin la puerta enfila,
serena, ¡nobleza obliga!,
ya nada importa una higa,
ya respira más tranquila. 

Hoy llegó el postrero día
depende de a qué te refieras,
la gente que tú ya tenías
y hacer lo que al fin querías
te están esperando ahí fuera.

(Gracias por tu cercanía,
y por tu charla sincera)