Poemas y Retratos

A Quino Sanjorge, 42º

Luce una fina perilla
sobre una tez morena,
viste una vieja gorrilla
por si de día el sol le quema
y se tira de rodillas
a diez metros de la orilla
sin importarle la arena.

Estricto, formal y tranquilo,
discreto y observador,
entrenador de pupilos,
los observa con sigilo
como hace un buen mentor,
y los rota cual vinilos
atendiendo al marcador.

Quino es un tipo sano
que eligió llevar coraza,
quizás como aquél Hispano
que en la peli de romanos,
se la jugaba en la plaza.
Mas yo me juego una mano
a que es un tío campechano
que estando con sus enanos
se divierte y se solaza.







Ratos que no cuestan dinero

Aquello que cuesta dinero 
es sencillo disfrutar,
saber ponerte el babero
si te dan bien de yantar,
retirar en el cajero,
para luego ir a comprar,
una excursión en velero,
una ocasión de viajar.

Difícil es ser buen torero,
saber de todo de gozar,
un paseo por el albero
cuando el sol cae sobre el mar,
un paseo por un sendero,
el placer de caminar,
o un ratito con quien quiero
y a quien su trato sincero
yo nunca podré pagar.

Nunca algo tan austero
fue tan fácil de estimar.



Los hijos siempre te ganan

Los hijos siempre te ganan,
son tus mejores versiones,
da igual, da igual lo que hagan,
su cariño no se paga,
ese es uno de sus dones.

Puedes pensar que son necios
porque miran sus pantallas,
mientras tú desde el trapecio
ya te vas sintiendo viejo,
hastiado de tanta batalla.

No te pidieron venir
mas fue lo mejor que hiciste,
siempre vas a recibir
por más que te toque sufrir,
más de lo que tú les diste.
Te hacen soñar y sentir,
así que nunca estés triste.

Y si ellos pueden vivir
fue siempre gracias a ti,
y para eso tú viniste.