Poemas y Retratos

Carpe Diem

El día que tú ya no estés
no voy a echarte de menos.
No por falta de interés,
no por pasota, ¡ya ves!,
más al contrario, al revés,
por los ratos que ya fueron,
porque yo hice con Usted
lo que tocaba de hacer...
y hasta la misma vejez
nos juntamos cada vez
que quisimos ratos buenos.

Por eso cuando no estés
no voy a coger un pañuelo,
le daré tan solo al "Rew",
pondré el volumen al 10
recordando ratos nuestros:
no ratos de todo a cien,
sino pasándolo bien,
... y en eso fuimos expertos.

A José Antonio, de Los Corzos

Oculto detrás de unas gafas 
y vestido con chaleco,
a todo cliente agasaja,
pendiente no haya migajas
y no quede ningún fleco,

Te ausculta con cara de sabio
cuando tú le dices ¡Jose,
ese vino es pa´ guardarlo
y meterlo en el armario
hasta el año tres mil doce!

Un gaditano sin playa
que para mí es un artista,
y en tiempos de tanto canalla,
un tipo que siempre soslaya
la clase de la morralla,

Y hoy poseo una antigualla
gracias a este altruista.

A Susana, 50º (de Manolo y para que no lo olvides)

Benditas sean las clases
de inglés de aquella academia
en que te dije: ¿qué haces?,
¿tú no ves que el tiempo apremia?,
y siendo aún dos zagales
pasamos de verbos modales
y vimos que hay quien congenia.

Subiendo calle Victoria,
yendo a clase en El Ejido,
si hago caso a mi memoria
me vino de frente la gloria
y sé que fui bendecido …,
el día que de forma aleatoria
dio principio a nuestra historia
aquél bueno de Cupido,

Solo tengo dos minutos
pa´ expresarte lo que siento,
con el sosiego absoluto 
de saber que no te miento,

Te doy gracias por quererme,
gracias por aguantarme,
gracias por conocerme…
(ante ti me siento inerme,
y no puedo resguardarme),

Gracias por esos meses 
en que curré en el Caribe,
lo superamos con creces,
no hay nada que ya nos derribe,

Gracias por cuando mi padre…,
y por Bárbara y Roberto,
sabes que soy un desastre,
no valgo mucho pa´ esto;
pero hoy quiero recordarte
que cuando ya el tiempo pase,
y sabes que pasa presto,
yo estaré para cuidarte
sin una voz ni un mal gesto,

Y descorchando un Socaire,
sabrás que sin ti soy nadie, 
y brindaremos por lo nuestro.