Poemas y Retratos

A Marina Jiménez, cuarenta y once.

Se oculta tras su aureola
de eterna jefa de todo,
y a todas horas controla
que el viento va bien y rola,
que todos dan pie con bola
y sigue el anillo con Frodo,

... y a solas, bajo cobijo,
la ves por una rendija:
y todo le importa un pijo,
salvo las amigas que hizo
y el futuro de sus hijas,

Hoy sopla cincuenta y uno
cansada de estar al quite;
en este momento oportuno,
si hay fumata o sale humo,
ya no le importa un ardite,

Ella reza y hace ayuno...
¡que Patricia vuelva al mundo
y conteste a sus "Remite"!

A Nani, 52º (o el jardinero fiel)

Poda, arregla y decora
eventos, garitos y salas.
Disfruta si puede las horas,
sabiendo que, sin demora,
llegarán un día las malas,

Se ampara bajo su gorra
ajustando la visera...,
cuando ese sol que torra
pega fuerte en las palmeras;
y lo que puede lo ahorra
pa´ pegarse una vidorra
de un rockero de primera.

Hoy sopla cincuenta y dos
el niño de Holland Flowers,
el James Hetfield del Skol,
y el Dave Grohl del Cable.

A Salvador Morero Cuéllar, IN MEMORIAM (o la mirada del Ángel)

Con la frente despejada,
y una mirada bien noble,
se reía con su mirada …
como aquél que no hace nada
sin saber que te da el doble,

Siempre lo vi caminando
ya hiciese buen tiempo o malo,
entre Juanar sonriendo,
y hacia Sierra Blanca yendo
con su hablar y con su palo,

Ya no quedan en España 
hidalgos de esa ralea,
un tipo que, sin patrañas,
se enamoró de una maña
y la trajo a tierra extraña
cogiendo sitio en platea:
allí donde el sol se baña,
y allí donde las montañas
duermen con la marea,

Salvador nació en el Ángel,
por donde La Concepción,
dejad que esta historia zanje
ahora que tengo ocasión:

Llevando ese gentilicio
lo llamó allí desde el cielo
aquél que los hilos teje,

y hoy les presta sus servicios
con su chanza y su desvelo
… de jefe de los conserjes,

En cuanto halla un resquicio,
se atusa sus cuatro pelos
y va a andar donde le dejen.