Ricky va siempre deprisa, siempre a carajo sacao, da igual el modo o la guisa: running con mangas de sisa, o traje si va de abogaos, Tiene un rostro peculiar con esos ojos saltones, y un vozarrón que, al vibrar, a veces pide en un bar tortillas de camarones, el suelo empieza a temblar y se los trae de ultramar un nota con dos arpones, Antes era un poco grueso ( los años del instituto ), luego fue perdiendo peso y ahora va siempre impoluto. Lo ves con el Mai siempre tiesos sin tomarse ni un receso, corriendo a tanto el minuto, como un Pajares y Esteso, los dos en sus mallas enjutos.
Poemas y Retratos
A Mariela (somewhere over the rainbow)

Dos manos sobre un teclado, una niña concentrada, un pelo liso y peinado, un objetivo marcado y una atenta mirada, Diez dedos sobre un teclado y la vida por delante, el futuro al otro lado, un tablero con dos dados tú sola, sin contrincante, Una niña y un teclado, una madre y sus piropos, un momento congelado en este mundo agitado que es allegro ma non troppo. Y allí donde Nunca Jamás, Garfio repliega sus velas, y deja con Peter Pan allá donde el Arenal a la buena de Mariela.
A Juan Vicente Jurado Sarmiento (Juanvi)
Tenía un flequillo hasta los ojos y cara de quien nunca ha roto un plato; y tuvo antaño un jefe caprichoso, hipócrita, servil y hasta orgulloso, que quiso disfrutar de sus despojos y a Juanvi despidió de modo ingrato, Tenía un Mercedes con más años que el arca aquél del tipo del diluvio, y hasta hace poco tiempo le hizo apaño y en Granada aún recuerdan sus efluvios, Y tiene cuatro hijos por montera, contando por supuesto a dos mellizos, y al otro lado de la carretera tiene a su señora que le espera, ¡Papá no corras! donde la guantera con la foto de ella y de sus hijos, un parque de ascensores y escaleras ... y reza porque nunca den aviso. Juanvi es un buen tipo de veras, que a base de trabajo, a sí se hizo. Salúdalo si un día por la acera, ves un tipo de Madrid noble y castizo.

