Poemas y Retratos

A Ricardo Benítez Álvarez (Ricky)

Ricky va siempre deprisa,
siempre a carajo sacao,
da igual el modo o la guisa:
running con mangas de sisa,
o traje si va de abogaos,

Tiene un rostro peculiar
con esos ojos saltones,
y un vozarrón que, al vibrar,
a veces pide en un bar
tortillas de camarones,
el suelo empieza a temblar
y se los trae de ultramar
un nota con dos arpones,

Antes era un poco grueso
( los años del instituto ),
luego fue perdiendo peso
y ahora va siempre impoluto.
Lo ves con el Mai siempre tiesos
sin tomarse ni un receso,
corriendo a tanto el minuto,
como un Pajares y Esteso,
los dos en sus mallas enjutos.

A Mariela (somewhere over the rainbow)

Dos manos sobre un teclado,
una niña concentrada,
un pelo liso y peinado,
un objetivo marcado
y una atenta mirada,

Diez dedos sobre un teclado
y la vida por delante,
el futuro al otro lado,
un tablero con dos dados
tú sola, sin contrincante,

Una niña y un teclado,
una madre y sus piropos,
un momento congelado
en este mundo agitado
que es allegro ma non troppo.


Y allí donde Nunca Jamás,
Garfio repliega sus velas,
y deja con Peter Pan
allá donde el Arenal
a la buena de Mariela.

A Juan Vicente Jurado Sarmiento (Juanvi)

Tenía un flequillo hasta los ojos
y cara de quien nunca ha roto un plato;
y tuvo antaño un jefe caprichoso,
hipócrita, servil y hasta orgulloso,
que quiso disfrutar de sus despojos
y a Juanvi despidió de modo ingrato,

Tenía un Mercedes con más años
que el arca aquél del tipo del diluvio,
y hasta hace poco tiempo le hizo apaño
y en Granada aún recuerdan sus efluvios,

Y tiene cuatro hijos por montera,
contando por supuesto a dos mellizos,
y al otro lado de la carretera
tiene a su señora que le espera,
¡Papá no corras! donde la guantera
con la foto de ella y de sus hijos,

un parque de ascensores y escaleras
... y reza porque nunca den aviso.


Juanvi es un buen tipo de veras,
que a base de trabajo, a sí se hizo.
Salúdalo si un día por la acera,
ves un tipo de Madrid noble y castizo.