Poemas y Retratos

A Pancho Varona, la Guitarra de Sabina

Ya no llena los aforos
que llenaba con Sabina,
le entra el arte por los poros,
calla hasta por los codos,
te saluda en cada esquina,
y tiene el genial decoro
del que no juzga ni opina,

un señor en una silla
que acaricia una guitarra,
las letras de carrerilla
y cuenta de forma sencilla
las anécdotas que narra,

si escuchas atentamente
y cerraras bien los ojos,
ves que lo adora la gente,
y que hace un Wizink Center
a partir de los despojos,

yo no sé si habrá fumata
o si el tiempo rebobina,
yo no sé si hay Fe de erratas,
yo no sé de qué se trata
o si hay por medio inquina,

mas no habrá quién hoy debata
que Pancho es, de forma innata,
la guitarra de Sabina.








A Rosa Sánchez Ramiro, absuelta y ocupada.

Tiene aún esa mirada
de quien ha visto la muerte,
y como tenía coartada
fue inocente declarada
y fue absuelta finalmente,
sabiendo que lo que no mata
te hace al final más fuerte,

un doctorado en doctora,
un Forrest Gump excedente
y necesitan sin demora
un perro de esos que llora
y que es mejor que la gente,

y tiene entre sus efectos
a Bukowski, Yeats, Neruda,
y algún poemario selecto
por si un día le entraran dudas,

y junto a Whitman y sus hojas
guarda Rosa una Regenta,
y entre la mesa coja
y la alfombra magenta
hace hueco y desaloja
pa un VíctorHugo70.


Briatore

Si un guiri llegara un día
y viera a estos cinco tipos,
lo primero que diría
es que esa melodía
le recuerda a los Sex Pistols,

cinco colegas viejos,
viejos no por la edad,
viejos desde el colegio,
viejo es el privilegio
de mantener la amistad,

Kortatu entre bastidores,
puede también que The Clash,
Madness hasta que llores
Housemartins por Miraflores,
Pop, Soul, New wave y Ska,
Ska pero sin empujones,
estos son los Briatore,
no digo que lo mejores,

solo digo que valores
si tú puedes igualar
cinco niños ya mayores
sentados encima del mar.