Se llama igual que mi hija, y entonces no soy imparcial. Es en sonrisas prolija, es alta, morena y canija y suele sentarse al final. A mí me recuerda el semblante del pollito Calimero, unos dibujos de antes, un tipo de buen talante; su risa llegaba antes, sus ojos veías lo primero. Claudia tiene voz melosa a la que le ajusta el nivel. Escribe sus posts en prosa, ... y si no va bien la cosa diseña su vida en rosa con algún tono pastel. Qué profesión más dichosa poder elegir el pincel.
Poemas y Retratos
A Pilarica, o la envidia de Doraemon
Mi amiga llegaba a la playa
con familia numerosa,
sillas, neveras, toallas
... y unos vasitos rosas.
Un yate que en nada infla
y sobre el agua lo posa,
no había nada que pidieras
y no tuviera esa cosa.
Se giraba, te daba la espalda
pa' que no vieras la clave,
y en un pliegue de la falda
ella escondía la llave.
Dónde cabían tantas cosas,
eso... nadie lo sabe.
El otro día a Doraemon
lo vieron llorando en la orilla,
se había quedao sin stock
y Pilar le dejó una sombrilla.
Y ya he escuchado rumores
aunque de eso nadie hable
que un día miró el horizonte
tan liso que fue imperdonable
... se giró, sacó la llave
y montó la torre del cable,
que se ha quedao como icono
y nadie sabe que es plegable.
A Juan, de Casa Santi
Pelo liso, ojos saltones, en buena barrica francesa, y a la vuelta del Frank's Corner lo hallas sentado a una mesa, Vende licores y vinos a Sierra Blanca y Zagaleta, y es que vive entre taninos: blancos con toques marinos, tintos con tonos violetas. Un tipo con mucho tino que no tiene versión beta En sus tiempos de asueto, baja un rato a la piscina ... y ve nadar a su sirena, Lo ves allí medio quieto, con un cava en la cocina que está enfriando Lorena. Tomarse un Tondonia cetrino en mi cumple de pureta con un asadito argentino cuando Gerard te lo peta es algo que yo defino como el culmen de un poeta.

