Tenía la frente desierta y dos ojos bien saltones. Tenía la mirada despierta y era una persona abierta. ¡Siempre se van los mejores! Tenía una voz prominente como de cabo o sargento, mujer e hijos decentes, y de pronto y de repente, el azúcar en quinientos. Tenía una cara bien dura y te hacía caso omiso cuando llegaba la cura. Y por Marbella aún perdura su toque para los guisos. Tenía, y lo sigue teniendo su vendaje y su bastón, y allí donde el cielo eterno dicen que lo anda blandiendo si alguien quiere su sillón. Y tiene por estos caminos a los cinco y su Pepita, nietos, amigos, sobrinos: ¡ lo que se da, no se quita ! Y éste, y con esto termino, al que Ud limpió de espinos y me dio dos palmaditas. Si algún día va al endocrino ... y le pilla de camino, le espero en La Morenita.
Poemas y Retratos
A César Martínez Aranguren ( jarto pelos )
Tengo yo un amigo, César. de profesión peluquero, que no quiere más pelar ni ganar ya más dinero. Verlo pronto yo quiero viajar por el mundo entero, buscando siempre jarana, bien subido en un velero o en una auto-caravana y allí o en su propio barco hacer lo que venga en gana, y escuchar tranquilo a Narco, los Rolling o C. Tangana. A ver si nos toca algo, y en cuanto pueda me salgo corriendo por el portal y voy veloz como un galgo y tiro pa´ tu local…, y te digo desde fuera lo más fuerte que pueda ¡Deja ya las tijeras ! ¡venga, quillo, invita a algo!
A Antonio Martín Arroyo ( Gru, mi jerezano favorito )
Este era un Gru hinchao un pequeño saltamontes, un soldador jubilao, un niño en cuerpo de hombre. Un delegado de ascensores que vivía en la planta baja, un tío con dos cojones dispuesto a romper la baraja. Un tío que sigue su fila, su honor, su meta y su rumbo, y tiene una mochila que se cuelga de la axila que no cabe ni un gayumbo. Y aunque no le gusta el vino, es una grata compaña, con un arte sibilino oriundo del Sur de España, y tiene un arte muy fino pa´ saber si alguien te engaña. Este era un Gru hinchao en la Ciudad del Caballo, con un corazón a un lao que le entraba de soslayo, y su Ana a su costao a la que entró de trasmallo un cáncer al que han pillao y al que han venció como un rayo. Con gente de este calao si ellos hablan, yo me callo.

