Él iba de tipo duro, de director de orquesta, un tío de esos, te lo juro, que te daba cierto apuro te sacara a la palestra. Usaba unas gafas raras, no sé de dónde las trajo y deslizaba su mirada mientras te escaneaba entero de arriba a abajo. Él iba de tipo duro, dando las clases en Otto, y no cometo perjuro si hoy afirmo y aseguro que es una flor de loto. Él iba de tipo duro, de Charles Bronson sempiterno, hasta que un buen día el muro quebró frágil e inseguro cuando a este mundo, inmaduro llegó el segundo Guillermo.
Poemas y Retratos
A Pilar Morero (o a salvo en la Reserva)
Con un pelo gris ceniza que no lo despeina el viento, como pintado con tiza por algún pintor experto, parece una sabia mestiza que volviera al campamento, andando siempre deprisa como aquel Morero ancestro. Con los ojos de su madre, te escucha con atención, haciendo todo un alarde de no preguntarte de balde, como un buen anfitrión. Y en una calle escondida, subiendo Valentuñana, puede que un día coincidas con esta especie perdida: ... (La buena samaritana) Que yo ya creía perdida y solo está conservada.
El Día de la Marmota
Siempre quise ser actor,
poder llevar otras vidas,
mejor en pelis de acción,
como el bueno de James Bond,
que cuando no hay solución
siempre encuentra la salida.
O en alguna de viajar:
Cinco semanas en globo,
Thelma y Louise, o Braveheart,
La Misión, Bailando con lobos.
Y en estos días en que el tiempo
te vuelve como una pelota,
en que miras contra el viento
y el viento ya ni te toca,
creo que llegó el momento
de reconocer con tiento:
Que veo que todo el aliento
que a veces a ratos me brota,
lo mata el aburrimiento
y este tedio que ya agota.
Veo que se acerca el adviento
y este futuro pasota
me tiene aquí de Bill Murray
en El día de la Marmota.
A ver si, aunque sea lento,
viene aire fresco y se nota.

