Siempre detrás de sus gafas
te recibe una sonrisa.
Siempre que puede te atiende
sin pausa pero sin prisa.
Con una cara de niño
y hechuras de reposao,
te recibe con un guiño,
y al entrar ya te ha ganao.
Aunque esté lleno el estudio,
por un resquicio se asoma,
sin prefacio ni preludio,
él te atiende en cero coma.
Reza un proverbio chino
que un hombre que no sonríe
no debe abrir una tienda.
Yo voy a FOTO MARBELLA
desde antaño, sine die,
y a mí no me duelen prendas.
Tu padre estará orgulloso
de haberte enseñado todo
y tener un buen relevo.
Y saber que aquél mocoso
que no le llegaba a los codos
ya por sí remonta el vuelo.
Entre cigarra y hormiga
va pasando su existencia:
Los inviernos con fatiga,
los veranos con paciencia,
obligado a ser auriga
no sin cierta renuencia,
Nunca tuvo oficio claro,
ni tampoco vocación,
va dando palos al aro
y nunca le dio reparo
remangarse hasta el muñón,
Taciturno solo a ratos,
tiene cierto don de gentes,
y es de esos mentecatos
que puedes llamar pa´ un rato,
que no te destroza el ambiente,
Juntar a aquellos que quiere,
e intentar echar un rato,
es algo que hace si puede
y además sale barato.
Detallista empedernido,
valora la sencillez
de un buen amigo y un vino,
De los versos, su sonido,
y escaparse alguna vez
y perderse en el Camino,
Chapurrear tres idiomas,
ser una buena persona
y un tío bastante formal,
No caer nunca en la lona,
y pateando su bola ...
que caiga un birdie al final.
A ver si se va ya esta mierda,
a ver si la arrancan de cuajo,
a ver si la vida se enmienda
y al fin a esta puta pandemia
... la mandamos al carajo.
Que vuelva otra vez la rutina,
el niño a jugar a la calle,
las bocas a ir sin "cortina"
y el currito a la oficina
que nos vamos a la ruina...
¡La verdad, sería un detalle!
Que allá por una esquinita
salga de una vez el sol,
tomarme una bien fresquita
sin que sobre un caracol,
y tú y yo a hacer manitas
pero ya sin hidroalcohol.
¡Que nos hagan una quita,
que nos han metido un gol!