Poemas y Retratos

La Corbata Negra (ojalá no tenga que usarla)

Compré una corbata negra
sabiendo que no la quería,
y en esta vida tan perra
la uso si el alma me legra
la muerte de quien quería.

La uso en señal de duelo,
de cariño y de respeto,
si hoy San Pedro en el cielo
se vio en un tremendo aprieto,
y sintió pena y canguelo
mientras mudaba el careto
por quien con tanto desvelo,
cuando yo caía al suelo,
me cuidó como un Gepetto.

Qué trabajo más ingrato
recibir a quien no esperas,
tocar la campana a rebato
por alguien bueno de veras,
con aquel cariño innato
y esa bondad tan sincera.

Qué dicho aquel más sensato:
¡TE HARÁ LLORAR QUIEN TE QUIERA!

¡Siempre Fuerte! ( a Pablo Ráez, IN MEMORIAM )

 Algunos nos estresamos
 porque no hay aparcamiento,
 porque ya se fue el verano,
 porque el tráfico va lento,
 y nos crecen los enanos
 de Semana Santa a Adviento.
 
 Otros solo se asoman
 y miran por la ventana:
 Si hace sol, a la tumbona,
 si hace frío, Paduana.
 Son los que se apasionan
 y van partiendo la pana,
 son los que la vida toman
 con ese exceso de ganas.
 
 Y en esta vida tan puta,
 tan cruel y tan canalla,
 hay quién con todo disfruta,
 se traga la hiel y se calla,
 los problemas los esputa
 a fuer de ir echándole agallas,
 y de forma resoluta
 quedamos como volutas
 que no valen ya ni quincalla,
 y a la mínima disputa
 clamamos como morralla.
 Aquél que nada refuta,
 siempre tira la toalla.

 
 Ahora hace ya unos cuantos años
 que se fue el bueno de Pablo
 y hoy sus palabras aún muerden:
 
 nos caló como un rebaño
 y nos dijo ¡Qué diablos,
 si tú no sonríes, pierdes!
 
 sus frases son como retablos,
 sus palabras son venablos, 
 que nos dicen ¡SIEMPRE FUERTE!

A Antonio Gámez, 58º (o el Hidalgo bombero)

Se levanta dando un brinco,
se calza sus papas con huevos,
desayuna con ahínco, por
lo que pueda venir luego,
por si pegan un respingo
si dan la alarma de fuego.

Si está libre va al cortijo
y planta mil cebolletas,
cuarenta hectáreas de mijo,
manda el "movi" a hacer puñetas
y allí a salvo en su escondrijo
disfruta bajo cobijo
este chiquillo pureta.

Otros días monta en barco
o se sube el Mulhacén,
disfruta pisando los charcos
y es en palabras parco
depende de cuándo y con quién.

Si ves que no para de hablar,
entonces te tiene en estima,
entonces lo ves disfrutar
y ser pura adrenalina,
y sabes que no va a colgar
aunque quiten la cabina.

Si hoy le tocó currar
se viste con sus galones,
manda al bombero a apagar
con cisternas y camiones,
se pone a subir y bajar
mil doscientos escalones
y luego sin respirar 
te peta un arroz sin mirar
con conejo y garrafones

Hoy cumple cincuenta y algo,
aunque los lleva con tiento.
Si pa´ alguna cosa valgo
es pa´ escribir a un Hidalgo
¡Felicidades Sargento!