Poemas y Retratos

A Mamen Morero, 50º (o la niña en la cornisa)

Hoy cumple aquella zagala 
que iba siempre con mi Ana, 
y hablando y pelando la pava 
... cinco días a la semana, 
camino del Sierra Blanca 
subían por Valentuñana.

Tiene ella una sonrisa
que siempre precede a su voz. 
Recuerda de forma precisa 
cuando en mangas de camisa 
se incorporaba veloz,
y allí desde la cornisa,
entre curiosa y sumisa
veía a su madre ir a misa,
y a su padre a toda prisa 
como un Forrest Gump precoz, 
sin trabas ni cortapisas 
golpeándole la brisa
fugarse otra vez de su alfoz.

Le gusta el dulce de leche 
y los vinos de Mendoza. 
¡Que el 50 te aproveche, 
que te lleven en carroza, 
que nadie tus años te eche, 
baila, ríe, bebe, goza!

Hoy cumple aquella zagala 
que iba siempre con mi Ana, 
por si ustedes no lo saben.
Su Marchita, su buen cava, 
... disfrutar sin filigranas: 
Morero Peyrona, Mamen].

31 de octubre de 2020

A Corrales (lo mismo pa´ un roto que pa´ un descosío)

Con cara de esos que a veces
salen en los billetes,
sereno y tranquilo con creces
nunca lo ves en un brete

Se levanta antes del alba
y se va pal Cortesín
a preparar desayunos,

Buscando asuetos de calma,
psicólogo es ya por fin
con más de cincuenta y uno,

Sabe más que Sergio Dalma,
Fernández de Moratín,
y don Miguel de Unamuno,

Y mientras le tocan las palmas
se apoltrona en un cojín
y saca también el C1.


 Pero a mi lo que me asombra
 y es pa quitarse el sombrero,
 es cuando en su casa, en tromba,
 se atesta su porche entero,
 no pierde nunca la comba,
 las atiende con esmero,
 mientras les pone la alfombra,
 seis cañas y el cenicero,
 limpia, organiza y escombra,
 ya ha puesto al fuego el puchero,
 y aprovechando las sombras
 le sale un grito sincero
 si dijeron por las ondas
 que la Real marcó el primero.
 

A Mariajo, cincuentaypocos (o si Edna fuera lotera)

Se pertrecha tras sus gafas,
se monta en su Dacia rojo,
y anda como una jirafa 
que va oteando a su antojo.
Del deber nunca se zafa
y nunca la vi un enojo.

Trabajando con enfermos
los asiste, vela y cuida,
de primavera al invierno
va siempre sanando heridas,
un cafelito en un termo,
de lotería abastecida,
y yo soy deudor eterno
pues un día me salvó la vida.

Siempre pegada a su Andrés
como chuches en un frasco,
su Moraleja en los pies;
pero sus ojos son vascos,
¡Feliz cumple donde estés,
Mariajo eskerrik asko!