Poemas y Retratos

Carta a los Reyes Magos para el 2021 (o sin perder la ilusión)

 Cogí la parte del niño
 que aún quedaba en mi estante,
 cerré la carta, y un guiño
 se me quedó en el semblante;
 la eché con mucho cariño
 y con tiempo por delante:
 
 Salud siempre lo primero,
 Paz, Libertad y el Amor,
 un poquito de dinero
 si no nos faltara mejor,
 y ese Amigo sincero
 que, o me llama, o llamo yo.
 Eso es lo que este año quiero,
 Baltasar, Gaspar y Melchor.
 
 Hacer todo lo que puedo
 es algo que yo ya hago,
 el "cómo" me importa un bledo,
 mi confianza os concedo,
 pa´ eso sois los Reyes Magos.

A Ignacio, 50º (o en mi cartapacio)

Si vas a elegir cirujano
evita el del pulso lacio,
si te dieron un mal libro
mejor resume el prefacio,
si la vida a veces ahoga
tú búscate algo de espacio,
si no tienes buena racha
perejil y San Pancracio,
que disfrutes lo que sueñes;
pero antes del epitafio

...mi consejo!


Si quieres un buen amigo
que sea a discutir reacio,
que disfrute de una charla
y beba y cocine despacio,
que tenga un buen talante
del que me jacto y me sacio,
constante y trabajador
como el bueno de Boccaccio,
uno de esos cuyo nombre
van siempre en mi cartapacio,

...ahi lo dejo!

AL FINAL DEL SENDERO (con tres versos cogidos a Manuel Alcántara)

 A la sombra de una barca
 me quiero tumbar un día,
 a repasar muy tranquilo
 cómo me ha ido la vida.
 
 Esta vida tan extraña,
 bella y dura por igual,
 estas sombras y estas luces
 que vienen sin manual.
 
 Quisiera hacerlo a tu lado,
 si a ti eso no te molesta;
 estaré allí frente al mar,
 vente después de la siesta.
 
 Tendré una botella de vino
 fresquito, y un par de copas,
 debajo de aquél espigón,
 escondido entre las rocas.
 
 Allí tumbados los dos,
 repasaremos un poco
 lo bien que lo hemos pasado
 en este mundo tan loco.
 
 Y tú, como Scaramouche,
 traerás el don de la risa,
 y yo miraré a tus ojos,
 despacio, sin mucha prisa.
 
 Repasaremos los años
 que te has pasado a mi vera,
 mi amiga, mi hombro, mi piel,
 mi más grande compañera.
 
 Después volveremos a casa
 los dos por la orilla andando,
 por la mar chica del puerto
 nos estaremos besando.
 
 Y yo estaré ya tranquilo
 de habértelo dicho todo:
 que yo no hubiera podido
 sin tú ahí codo con codo.
 
 Fue para mi un regalo
 caminar este sendero
 con la mejor compañera
 que hubo en el mundo entero.