Poemas y Retratos

A José Antonio Alacid (o en una esquinita de Atocha)

      Seguro él salió temprano...
      con casco, maillot y culote,
      sin hidroalcohol en las manos,
      sin pandemia y sin rebrotes,
      con ese hablar campechano
      de aquel que siempre va ufano
      ... aunque nadie se lo note.

      Y aunque yo lo llamo en vano,
      y verlo es un nudo gordiano, 
      sigue siendo mi amigote.

      En este mundo mundano
      o te crecen los enanos,
      o se pierde a don Quijote.

      Te marchaste muy temprano,
      Feliz cumple, ilicitano,
      ¡Que hoy el cielo se abarrote!

A Victoriano, el más Seguro de Palencia

Con gorra en lugar de yelmo
y con su serio semblante,
andando en noche oscura,
aquel caballero andante
nos dio compañia y charla
con su hablar harto elegante.

Caminaba con Adidas
y frisaba los sesenta.
De Pedrouzo en la salida
lo encontramos en la senda;
la luna ya en su guarida...
y él guardaba su linterna.

Una mezcla entre Rajoy
y don Karlos Arguiñano.
Un Señor de los que hoy
no sueles tener a mano.

Apareció justo el día
en que a Santiago llegamos.
Me brindó su compañía
mientras mis miedos oía,
y me dió consejos sanos.

Lo imagino allí en Palencia
haciendo su caminata;
preparando con paciencia
su tortilla de patatas;
y esperando lo releven,
y por Allianz ya no vaya.

Yo deseo que mi tocayo
por Liébana o por Gijón
sus pasos de nuevo azuze.

Y mientras yo ya me callo,
de nuevo alguna ocasión
algún Camino nos cruce.