Poemas y Retratos

Almas Amigas

      Y alguna vez esta vida;
      pero muy, muy pocas veces,
      a mitad de la partida
      te recompensa con creces.

      Y te cruza un alma amiga,
      que a la tuya se te pega,
      pa' que si quieres la sigas,
      y si no, pues ahí la llevas.

      Y es que hay gente sin casulla
      que sientes que te traspasa,
      y que entra dentro tuya
      como Pedro por su casa.
      Son esas almas, cuya...
      seguridad te rebasa.
      Sólo mirando..., sin bulla,
      sin anestesia y sin gasas.

      Haciendo que todo fluya
      sin cobrarte nunca tasa.

A Juan Jesús Palenque (o callando bocas)

Un tipo que vino del frío,
una barbita canosa,
una voz entre el gentío,
un tipo comprometío,
da igual el asunto o la cosa,
un nota que no dice "mío",
un jefe del libre albedrío
y que a Aitana no la tosan.

Su jersey de cuello vuelto,
su tabaco de liar,
va con dinero suelto,
nunca lo vi hacerse el muerto
si hay que arreglar un entuerto
o a la hora de pagar.

Me escuchó y me dio mi espacio,
me dejó a mi puta bola,
me entendió desde el prefacio
y no me contó nunca trolas.

Enseña con una pizarra,
cose como las locas,
y con los brazos en jarra
un niño que le desgarra
le da siempre la tabarra:
¡Juan, que te calle la boca!





A mi Torera (o el arte de templar el capote)

Siempre estuvo para todo,
no me pidió nunca nada,
y tiene un sublime modo
de evitar pisar el lodo
que es una puta pasada

Ella es feliz bailando,
no le preocupa el dinero,
un botellín de Cruzcampo,
ocho amigas con los dedos,
y a sus niños educando
mientras busca el coletero

Siempre estuvo para todo
y por eso yo la quiero.
En este mundo de toros,
ella va de grana y oro
y yo soy el banderillero.