Poemas y Retratos

A la Plaza de los Naranjos (Excuse me, Orange Square?)

En mi pueblo hay una plaza
donde está el Ayuntamiento.
Los árboles dan naranjas,
el tiempo por ella no pasa
y está en el mismísimo centro.

Yo subía por esa plaza...
no recuerdo bien de donde,
y atento allí a su terraza
siempre me hacía un guiño
un maitre con mucha guasa,
que fumaba como un hombre
y se reía como un niño.

En un lado de la plaza
tenían Souvenirs lo de Curro,
al otro lado una taza
de chocolate con churros.

Desde el sábado hasta el viernes
te imbuía en su ajetreo,
ahora es una plaza en ciernes,
como un niño sin recreo.

Espero que vuelvan las gentes,
los saludos, las pisadas,...
Yo quiero verla en su ambiente:
Ahora está triste y ausente
y así no me dice nada.

A Claudia, 17 (¡Llego tarde, llego tarde!)

Viéndolo ahora de lejos,
¡qué razón tenía el conejo
con sus continuos lamentos!
Nadie oía sus consejos...
¡Qué rápido pasa el tiempo!

¿Dónde está ya aquella niña?
verte crecer me desquicia.
Espero el conejo te riña
igual que hacía con Alicia,
mientras la reina me guiña
y se ríe de mi estulticia.

Crece, ríe, baila, sueña,
coge un paraguas si llueve,
sé de tu vida la dueña,
sé quien los hilos te mueve:
Está vivo quien pergeña,
quien se ilusiona y se atreve.

Y recuerda que tu padre
no te descuida un segundo,
porque por mucho que ladre,
con permiso de tu madre,
yo quise traerte a este mundo.

A Paco Carrillo, IN MEMORIAM (o el Zipi de la calle Arjona)

Me recibió en su despacho
y me dijo ¡Bienvenido!
Me enseñó a atarme los machos
cuando yo era aquel muchacho
recién caído del nido.

Era un jefe peculiar
de presupuestos y cuentas,
que en las reuniones de ventas,
y en proporcion de uno a treinta
siempre se hacía respetar.

Yo no sé porqué razón
a veces iba de adusto
y de enanito Gruñón...
Si me piden mi opinión,
el de Sabio era más justo

La penúltima que lo vi
jugamos una tarjeta,
le pregunté como estaba
y me mandó a hacer puñetas,
con ese cariño de aquellos
que me llamaban Chaqueta:
¡Joder, juguemos al golf!
¿Estamos a Rolex o a setas?

Supongo que allí arrriba
no cuadran los presupuestos,
y han llamao !Nobleza obliga!
a quien arregle los tiestos,
y han dejado al Sr Rivas,
y no hace falta que lo escriba,
huérfano, solo y compuesto.

Y ver a Zape sin Zipi
es algo que yo detesto.