Poemas y Retratos

POEMAS CONTRA UN VIRUS XIII / con Arturo Reque (desescalando la desescalada)

 Si eres menor de catorce
 y tienes el pelo moreno,
 con cuidado no te rocen
 podrás pasear al menos
 
 Si mayor de diecisiete
 y el futuro quizás pierdas,
 puedes ir en patinete;
 pero sólo por la izquierda
 
 Si eres de los pensionistas
 que labraron esta España,
 tu salida está prevista
 cuando tengas telarañas
 
 Lo mejor es ser neonato:
 llorar, cagar y dormir,
 ya verás como en un rato
 te dejan seguro salir
 
 Y si he de serte sincero,
 porque me informo a ratitos,
 vendrá el brikindaun primero
 y después el cruzaito,
 el maiquelyacson tercero
 y el robocop seguidito…
 Y harto de hacer el canelo
 y que me toquen los güitos,
 aunque me entraba canguelo
 me deslicé despacito,
 y de un salto llegué al suelo,
 con mi mujer dando gritos...
 ¡Y aunque sea con estos pelos,
 yo hoy voy a salir un ratito!
 

POEMAS CONTRA UN VIRUS XII / con Arturo Reque (nuevos días de playa)

Julio de dos mil veinte,
¡por fin salimos de casa!
Qué negativa es la gente
que no cree que todo pasa

Me convenció mi parienta
pa' bajarnos a la playa
¡Vaya tarde más cruenta,
vaya experiencia canalla!

Lo que antes era un goce,
se convirtió en un suplicio,
y sabe quién me conoce
que yo no me quejo de vicio:

Las toallas a tres metros,
ir a bañarse por turnos,
y cómo me tomo un espeto
con este traje de buzo

Si hubiera entrenado duro
y hubiera comido menos,
ahora estoy casi seguro
que me entraría el neopreno

Con las gafas de buceo,
las aletas y este traje,
sinceramente no creo
que yo otra tarde me baje.

Y echo de menos un poco
los ratos de playa de antes,
cuando andabas como un loco
buscando dónde sentarte,
... ahora que ya ni te toco
ni puedo tampoco abrazarte,
y en la toalla me enroco 
si no puedo acompañarte.

POEMAS CONTRA UN VIRUS XI /con Arturo Reque (cuando coja mis pertrechos)

Me siento como un chiquillo
la noche del 5 de enero,
y no sé lo que haré primero
cuando me abran el pestillo
y ya pueda hacer lo que quiero.

Quizás aprendí estos días
que antes teníamos de todo,
y del agua que corría
hoy tenemos estos lodos.

Así que a partir de ahora
disfrutaré intensamente
cuando coja mis pertrechos.

La vida es una tutora
que me enseñó lentamente 
a no dar nada por hecho

Me siento como un chiquillo
la noche del 5 de enero,
mi almanaque hecho un ovillo,
esparcido por el suelo...,
y aunque lo deseo, no chillo,
espero, espero, y espero.