Poemas y Retratos

A la Taberna Vargas de Marbella

Cisqui tiene ojos curiosos
de esos que te escanean,
de esos que leen los posos
e interpretan las mareas,
el guardián del calabozo
curtido en diez mil raleas,

catorce mesas afuera
en una cuesta empinada,
y dentro de la nevera
tiene Jose pal que quiera
Estrella y Victoria heladas,

allá donde los Corrales,
el callejón de los Altos,
donde las gentes normales
salen de sus portales,
cuando no quema el asfalto,

no tiene neón en la entrada
ni una estrella Michelín,
pero es calle animada,
donde nunca pasa nada
y donde nada tiene fin,

si hay mesa no ocupada
ve pidiendo un botellín.









Afortunado

Nunca supe hacer dinero,
eso lo hice regular,
si he de serte sincero
desde febrero hasta enero
voy tirando sin ahorrar,

pero soy rico en amigos,
eso siempre lo peté,
y hay quien aún sigue conmigo
y es verdad cuando te digo
que hoy he sumado hasta diez,

y por mucho que lo intente,
voy siempre un poco apurado,
pero tengo mucha suerte,
la vida me ha compensado
con una familia valiente
y diez amigos decentes,
yo soy muy afortunado,

y sigo luchando paciente,
y sigo tirando los dados.





A Lamine Yamal, feliz como un niño.

No voy a hablar de tu niñez, 
ni tu infancia ni abolengo,
pero sé que llevas tres
juntando la que no ves
y las otras dos que tengo,

y me apuesto lo que quieras
a que no es el gol que hiciste,
es recoger la montera
de los sueños y quimeras
del país donde naciste,

es que ahora por tu calle
todos hablan del chaval,
que tuvo el puto detalle
de hacer que esta España estalle
y vivir otra final,

y quien quiera que se ralle,
!Sé feliz, Lamine Yamal!