Poemas y Retratos

A Antonio Palma (un luchador)

Del uno al treinta del mes
siempre apagando fuegos,
dejando lo malo pa luego
y lo peor pa después,

A la espalda, mil problemas
cargando como mochila,
los pone todos en fila...
y los enfrenta por temas,

Hay que ser un luchador,
con mucha dosis de calma,
hay que ser un escritor
con música, duende y alma,
hay que ser todo un Señor,
como lo es Antonio Palma,

Dicen que te hace más fuerte
aquello que no te mata,
que cambie un poco la suerte
y que pronto haya fumata.

Casasola en Loja

Encima de una rotonda,
hay un local con estilo,
roscos de forma redonda
colocados sobre blondas
decorados cual vinilo,

camareras eficientes
que pululan serviciales,
y dicen que andan al frente
dos hermanos de gerentes
cada uno en sus rituales,

cien libros de tapa dura,
un teclado en una esquina,
donde hay una partitura
aguantando la postura
por si un día viene Sabina,
y antes de su sepultura,
tabaco de picadura
y un vasito de tequila,

yo no sé si es bar moderno
o es cafetería coqueta,
pero en tardes de un invierno
yo llevaría mi cuaderno
si es que yo fuera poeta,

hay sitios que son un muermo
... y en otros lados lo petan.

A Hugo, 18º (en el centro de todo)

Anduve a ratos preocupado
por si no te dejo un duro,
ahora ya me he relajado,
del futuro he regresado
y vas a triunfar seguro,

vas a ser un buen maestro,
vas a ser un buen amigo,
en parejas no me meto,
si no quieres darnos nietos
tendrás todo mi respeto
porque no es ningún secreto
que este mundo está repleto
de quien quiere estar contigo,

no pierdas esa sonrisa,
no pierdas a Narro e Inés,
a Lenny que va sin prisa,
a esa Caro que te avisa
a ese Leo que al lado pisa
y a otros que son tu brisa
pero aquí no caben 100,

que por lo que a mí se debe,
por tu hermana y por tu madre,
te pondero cero nueve
y a este viejo le conmueves
aunque a veces no te hable.