Poemas y Retratos

A Mari Carmen Peyrona Calvo, in MEMORIAM.

... y otra más que se marcha
de aquella generación,
la vida se deshilacha
para aquellos que sin tacha
dejaron tan alto el listón,

se ha ido con parsimonia,
en paz hasta el último instante,
sabiendo que en la Colonia
su amigo y fiel caminante
prepara la ceremonia
de sus bodas de diamante,

la casa queda vacía,
pero dejaron su huella,
si miras por la celosía
de Las Yucas algún día
verás que allí aún destellan,

... aquella mirada de él
y aquella sonrisa de ella.



A la Peluquería Cantos

Calle Málaga hasta el fondo,
antes de Calle Peñuelas,
donde un Gabo cachondo
debió situar Macondo
cuando escribió su novela,

un Barrio de pescadores,
un Corralón de canguelo,
y varias generaciones
que encima de dos sillones
cortaron a tantos el pelo,

pasé mil doscientas veces
y siempre la misma fachada,
un negocio sin dobleces
que supo ganar con creces
su clientela asentada,

... cuántos tijeretazos
habrán pegado los Cantos,
pa que Arturo de un brochazo
haya plasmado en seis trazos
la fachada con su encanto.






Contra la IA

Hace poco en un bareto 
me impusieron una apuesta,
me tildaron de cateto,
y yo que no paro quieto
accedí de forma honesta,
con mi flow y mi respeto
pero después de la siesta,

decían que el ChatGPT
puede petar ya un poema,
y a los poetas que nos den,
en tiendas de todo a cien,
y quien se pela, se estrena,

y allí me puse en la barra
por si las musas llegaban,
y a mi lado, en plan macarra,
y con los brazos en jarra
C-3PO controlaba,

y al final el puto Chat
me ganó con sutileza,
unos vienen y otros van
y la vida sigue igual
como decía Julio Iglesias,

pero yo fui a disfrutar,
y llegué hasta la final
y me bebí tres cervezas.