Poemas y Retratos

Feliz día del libro

Hoy es el día del libro,
hoy veintitrés de abril,
aún cojo uno y vibro,
y siento que lo desfibro
estos días leo a Fabí,

las notas de aquel chaval
que soltaba su petate,
y se piraba a ensayar,
y se juntaba en un bar
con "La Leshe que mamate",
y se ponía a estudiar,
y luego bailaba ska
y no le quedaba ni un cate,
y luego se iba al mar,
y luego se quiso casar
con quien las alas le bate,
y luego se hizo papá
y aquello ya fue el remate,
todo eso sin olvidar
que puestos a rematar
se hizo patrón de yate,
y voy a ir parando ya
porque esto es un dislate,

volví a los años ochenta,
cuando eras feliz con menos,
mis amigos, mi parienta,
y yo bajando la cuesta
que me llevaba al Bar Trébol.

El Viejo y el Bar

¿Me pone por favor una cerveza?,
enseguida se la pongo, caballero,
¿a qué viene esa cara de tristeza?,
le tengo reservada aquella mesa,
siéntese tranquilo, se lo ruego,
y echando mano de su sutileza,
se sentó junto a aquel viejo el camarero,

pues que llega una época en la vida
en que uno se enfrenta a sus fantasmas,
y por muchas cervezas que te pidas,
extrañas a tus socios de partida,
y hay ratos que ya nada te entusiasma,

así que a ratos pido alguna caña
y me siento frente a frente con el vaso,
y como sé de mis amigos su calaña
sé que en el Valhalla me acompañan
o yo quiero creerlo, por si acaso.




A Álvaro (a secas) en De Juan

Esquina Antonio Belón,
Notario Luis Oliver,
gira como un campeón
un camarero guasón
con ilusión de aprender,

llega con su sonrisa
en cuanto gira la esquina,
te atiende con su camisa
sin calma pero sin prisa,
y una ironía muy fina,

en medio de gente experta
no es quizás el más experto,
pero es un tipo alerta
con una mente despierta
que siempre te sirve atento,
yo espero que se divierta,
igual que su hermano Alberto,

y en un bar lleno de peña
Álvaro me hace una mueca,
... ¡déjame una reseña!,
¡dame el nombre, si te empeñas!,
¡tú ponme Álvaro a secas"!