Poemas y Retratos

A Santi, de Casa Santi vinos

Se esconde tras unas lentes
y una barbita rala,
me parece buena gente,
de los que cuida al cliente
y no malgasta las balas,

calla mucho y habla poco,
de casta le viene al galgo,
y en este mundo de locos
no es mala cosa, tampoco,
como dijo el viejo hidalgo,

si le pinchan con la aguja,
la sangre huele a taninos,
los glóbulos son burbujas,
las plaquetas son de aguja,
... los linfocitos de vino,

no es de subastas ni pujas
es un tipo que dibuja
cómo quiere su camino.


A Jesús Ávila Díaz, el niño grande

Gasta una cara de pillo
y tiene tablas de adulto,
la mirada de un chiquillo,
paciencia de monaguillo
y la suerte del novillo
al que dieron el indulto,

calla todo lo que sabe,
mira todo lo que ve,
y antes que el mundo acabe
quemará todas sus naves,
para no volver después,

y es que hay gente en esta vida
que te jode la existencia,
y otros dicen mil paridas
la hacen más divertida,
y le destapan la esencia,

la hacen menos aburrida,
... y ahí está la diferencia.

Trenzados

Una vida se mide
por los surcos de una mano,
donde los años residen,
donde la clase preside,
y las arrugas marcaron,

una vida se cuenta
por los nietos que criaste,
por estar siempre dispuesta,
en el medio de la cuesta,
donde siempre los cuidaste,

y una vida se valora
por lo que tú has disfrutado,
discúlpeme hoy, Señora,
que yo robara a deshoras
estos diez dedos trenzados.